Ruta circular por el parque del Alt Pirineu

Con esta ruta nos adentramos en el corazón del parque natural más grande de Cataluña. El parque esta en la frontera con Francia y es el refugio de algunas especies amenazadas como el oso pardo o algunas aves rapaces.  Se encuentra entre las comarcas del Pallars Sobirà y l’Alt Urgell y nos permite adentrarnos en un territorio típico de la alta montaña pirenaica.

Se trata de una ruta circular. Puedes hacerla en dos días pero si te animas y quieres alargarla, encontrarás dos refugios libres más en el camino para poder pasar la noche. Te proponemos subir la cima del Ventolau, de 2.853 metros de altura y dormir en una cabana de pastor que ha sido restaurada recientemente. Pasaremos por varias zonas de lagos de alta montaña espectaculares y sentiremos la embergadura del Pirineo.

Lago Alt Pirineu
Lago Alt Pirineu

Punto de inicio: refugio de la Pleta del Prat

Para llegar al punto de partida de esta ruta de alta montaña tenemos que dirigirnos al pueblo de Tavascan, al fondo del valle de Cardós. Una vez allí, cruzamos el pueblo y seguimos la carretera que lleva a las pistas de esquí con el mismo nombre. Si tenemos suerte, podremos dormir en el refugio de la Pleta del Prat. Es un lugar acogedor que funciona como un albergue de montaña.  Si no podemos dormir en el refugio, bastante cerca hay el cámping de las Bordas de Graus o deberíamos buscarnos alojamiento en el mismo pueblo de Tavascan. Es recomendable dormir cerca del punto de partida, ya que la ruta del primer día es bastante larga y conviene salir temprano para aprovechar bien las horas de luz solar. Antes de empezar la caminata, y como tenemos dos coches, dejamos uno en las bordas de Quanca, para evitarnos una subida final por carretera. 

Muy cerca del refugio de la Pleta del Prat ya encontraremos las señales que nos indican el camino hacia la cima del Ventolau. Empezamos deshaciendo la pista asfaltada por la que hemos llegado en coche pero enseguida encontramos un sendero a nuestra izquierda que empieza a discurrir cuesta arriba. Subimos sin tregua durante una hora aproximadamente por este camino. Cuando hemos empezado todavía había algunos árboles, però poco a poco los iremos dejando atrás y nos encontraremos con un paisaje de vegetación baja y prados de alta montaña.

Cabana de Crestuix
Cabana de Crestuix

Nuestra primera referencia és la cabana de Crestuix. Una vez allí, parece que ya hemos superado la primera subida fuerte. Aún así, no nos confiemos. A lo largo del día tendremos que superar unos 1.200 metros de desnivel y apenas llevamos unos 300. 

A partir de este momento ya casi no encontramos señalizaciones escritas pero el camino esta marcado con pintura amarilla y con hitos de piedras. La subida es constante y el paisaje cada vez es más pedregoso. La vegetación va desapareciendo. Nos vamos parando de vez en cuando para recuperar fuerzas y beber agua. El camino está también menos dibujado a medida que avanzamos. Pero la cima ya se insinua delante nuestro y torciendo ligeramente a la izquierda. Si hay algun momento de duda, echamos un vistazo al gps, donde hemos tenido la precaución de descargarnos la ruta préviamente.

La cima 

Poco más de cuatro horas después de haber empezado a caminar llegamos a la cima del Ventolau, de 2.853 metros de altura. Se suponía que desde aquí ibamos a tener unas vistas espectaculares pero con nosotros ha subido una nube que no nos deja ver nada. Aún así, sacamos la foto de cima y nos apuntamos el tanto. Aunque también ha empezado a hacer un aire fresco, aprovechamos para pararnos y recuperar fuerzas un momento antes de empezar la bajada.

Cima del Ventolau
Cima del Ventolau

Cuando por fin nos ponemos en marcha, tenemos que volver a pasar por el último tramo del camino de subida. Pero pronto hay que empezar a cambiar el rumbo y desviarnos hacia la derecha, puesto que vajaremos por el lado opuesto que por donde hemos subido. El terreno es de piedra suelta. Se baja rápido pero hay que vigilar no resbalarse. Llegamos pronto al siguiente punto de referencia: el cuello de Els tres estanys.

Collado de Els tres estanys
Collado de Els tres estanys

A partir de aquí el camino vuelve a estar algo más dibujado y encontramos de nuevo hitos y señales amarillas. Damos un poco de ruedo en el cuello para buscar el mejor punto para bajar. Els descenso es rápido y enseguida llegamos a los lagos que veíamos desde arriba. En algun momento el camino es un poco perdedor, pero estando atentos a las señales y al gps vamos encontrando el mejor punto para pasar.

Tras dejar el penúlitmo de los lagos que veremos hoy, el de Ventolau, ya divisamos a lo lejos el refugio donde vamos a dormir. Es el refugio del estany de la Gola y se trata de un antiga cabana de pastor restaurada para poder dar cobijo a excurisonistas como nosotros. En este último tramo el camino va flanqueando la ladera de la montaña hasta que de golpe empeiza a descender. Habíamos leído alguna reseña que decía que, para evitar perder altura, es factible abandonar el camino y seguir flanqueando. Así que decidimos intantarlo. No és un tramo apto para quien tenga vértigo, ya que es un poco expuesto. Pero caminando con cuidado y buscando las zonas más seguras conseguimos llegar sin más dificultades a la altura del refugio.

El refugio del estany de la Gola

Esta antigua cabana de pastores fue remodelada hace pocos años para que los excursionistas pudieran darle uso. Se trata de una casita de dos pisos, pensada para albergar unas ocho personas, aunque en caso de necesidad pueden caber algunas más. Está equipado con una chimenea aunque realmente no traga muy bien el humo y es recomendable no usarla si no es imprescindible. Esta bastante bien equipada pero si tienes pensado seguir nuestros pasos y quedarte a dormir en este refugio, infórmate bien de qué tiempo va a hacer y llevate un saco de dormir y ropa adecuada para la ocasión.

Estany de la Gola
Estany de la Gola

Hacia el refugio de Mont-Roig

Al día siguiente volvemos a salir temprano para aprovechar bien la luz del sol. Nuestra ruta sigue por detrás del refugio donde hemos dormido. Bordeamos el lago de la Gola con algunos passos equipados o protegidos, pero no presentan ningua dificultad específica. Durante la primera hora de caminata el sendero está bien definido y no presenta pérdida.

Finalmente llegamos al Coll Curiós, que nos ofrece unas excelentes vista de casi 360º y nos permite divisar algunas cimas del Valle de Aran y del macizo de la Maladeta. En este punto ya habremos hecho toda la subida de la ruta de hoy. A partir de aquí el camino empieza a descender, primero hacia los lagos de la Gallina.

No sabemos si fue porqué perdimos als referencias del camino, o sencillamente porqué es un terreno dificultoso y poco transitado, pero a medida que avanzamos el camino cada vez estaba menos claro y con pocos hitos. Aún así, sabíamos que teníamos que ir bordeando, a cierta distancia y siempre por la derecha, los lagos que nos íbamos encontrando. Así, que con paciencia fuimos buscando los mejores puntos para poder pasar

Finalmente llegamos al refugio de Mont-roig «Enric Pujol». En este caso se trata de uno de los típicos refugios de lata de alta montaña, diseñado y construido para dar cobijo a montañeros. Este tiene 12 plazas. Nuestro plan original era dejar en el refugio parte del material y retroceder la última parte del camino para tomar la ruta que nos llevaría hasta la cima del Mont-roig, pero el camino para llegar al refugio nos había tomado más tiempo de lo esperado y se había hecho un poco tarde para empezar el ascenso. Además, la niebla había tomado las zonas altas de las montañas y el tiempo en general no pintaba muy bien. Por todo esto decidimos tomar un descanso en el refugio y seguir bajando.

Parque Natural del Alt Pirineu
Parque Natural del Alt Pirineu

Desde el refugio de Mont-roig hasta el punto final todavía quedaba una buena tirada. Sobretodo durante la primera hora la bajada es pronunciada y rocosa, así que hay que vigilar donde pisas para evitar resbalones. Poco a poco, el paisaje vuelve a cambiar y cada vez van apareciendo más árboles hasta adentrarnos por completo en las laderas boscosas que nos traeran de vuelta a Tavascan. Pasamos todavía por otra cabana de pastores que nos habría podido servir de alojamiento en caso de necesidad, el refugio de lo Fangassal. Desde allí, nos quedará una hora aproximadamente para llegar a las bordas de Quanca, donde hemos dejado uno de los coches y ponemos punto final a nuestra ruta.

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0 Comentarios

    • Muchas gracias! 😀 Si, es una ruta preciosa. No es muy técnica pero hay que estar en forma y ahora con las nevadas que ya han empezado a caer se complica la cosa. Si no estás acostumbrado a este tipo de rutas mejor esperar que vuelva el verano. Un saludo!

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