Un fin de semana de ráfting y aventura en Cataluña

En el Pirineo catalán, podríamos decir que la comarca del Pallars Sobirà es la meca catalana de los deportes de aventura, y en especial del ráfting. Si vais a pasar unos días encontraréis un montón de empresas que os ofrecen actividades de descenso de barrancos, trekings guiados, vias ferradas y desceno del río Noguera Pallaresa en ráfting, caiac o hidrospeed. Sea lo que sea lo que escojáis ¡la aventura está asegurada!

En primavera y verano, si vas por la carretera C-13 que bordea el río, ves como siempre hay alguna que otra embarcación descendiendo. Para los más atrevidos, la mejor época para prácticar estos deportes de aventura es en primavera, cuando baja el agua del deshielo y el río está más salvaje. Aún así, en verano el divertimiento también está asegurado. Nosotros fuimos a mediados de julio a hacer ráfting en una salida que organizamos con el Centre Excursionista de Catalunya, y la verdad es que ¡disfrutamos como niños! Os lo contamos en este post.

El ráfting

Buscando por internet se encuentran un montón de ofertas y bonos de deportes de aventura de todo tipo en esta zona. La verdad es que al final las diferencias de precio no son tan grandes, sobretodo si sois un grupo más o menos grande (nosotros éramos 16). Así pues, optamos por dejarnos aconsejar por la gente del albergue del pueblo de Arestui, donde nos alojamos, y escogimos una empresa pequeña que se llama Aiguadicció Rialp y la verdad que no pudimos quedar más contentos.

El descenso en ráfting fue una gran experiencia. El único requisito es saber nadar, por lo demás, no hace falta tener experiéncia. En cada barca va un guía que antes de empezar nos explicó todo lo que tenemos que saber antes: desde como hay que remar hasta cómo comportarse si te caes al agua.

descenso del río Noguera Pallaresa en ráfting

Empezamos el descenso en el pueblo de Llavorsí y antes de entrar en la zona de rápidos tuvimos tiempo de familiarizarnos con el material y el entorno. Incluso en una zona de aguas tranquilas nos invitaron a tirarnos al agua para probar lo fresquita que estaba y poder practicar cómo debíamos volver a subir a la barca si nos caíamos. Después de este primer tramo más tranquilo llagaron los rápidos y… ¡la aventura! La verdad es que fue muy emocionante y aunque alguno llegó a caerse al agua los guías estaban muy pendientes de todos y enseguida lo ayudaron a subirse de nuevo.

Ráfting sin prisas

Hablando con los guías que nos llevaban nos cometaron que a diferencia de otroas empresas en las que ellos habían trabajado, en la que escogimos nosotros les permiten hacer el descenso sin prisas. Esto lo notan ellos como trabajadores porqué trabajan con menos presión pero también lo notamos nosotros a la hora de disfrutar de la experiencia. Un detalle, que según nos comentaron, muchas empresas obvian y que a nosotros nos encantó, fué que como no tenían ninguna prisa a los guías no les importó pararnos a mitad del recorrido para que los que quisieran pudieran saltar al agua desde un puente. ¡Esto sí que fue un subidón de adrenalina!

Senderismo en Arestui

Si tienes un presupuesto generoso podrías pasarte todo el fin de semana sin parar de hacer deportes de aventura. Como ya hemos dicho la oferta es muy variada. En nuestro caso, optamos por hacer solamente el ráfting pero aprovechamos para hacer un trekking por nuestra cuenta que nos permitiera descubrir la zona.

La ruta

Buscando información sobre el pueblo donde nos alojábamos – Arestui – descubrimos que desde allí mismo sale un camino de poco más de 10 km que parecía muy interesante.

Dificultad: Fácil 
Desnivel: +/-600 m
Distancia: 11 km

Descargar track

La verdad es que no defraudó. El camino empieza con un leve descenso por una zona de bosque aunque pronto empezamos a ganar altura hasta llegar al pueblo de Baiasca. Se trata de un pueblo muy pequeño pero muy bien cuidado donde encontramos una fuente que nos permitió refrescarnos y rellenar las botellas de agua. La verdad es que era necesario porqué pillamos un día de muchísimo calor y a partir de ese momento nos esperaba una subida en plena solana y ya sin la tregua del bosque.

Fuente en Baiasca

Precisamente por el fuerte calor que hacía decidimos recortar un poco la ruta y no desviarnos hacia la ermita de Sant Bartomeu. Seguimos nuestro camino a pleno sol pero eso sí, con unas vistas espléndidas. Hay que decir que en general el camino está bastante bien señalizado aunque precisamente en el punto del desvío a la ermita fue donde nos liamos un poco, pero poniendo atención y retrocediendo algun pequeño tramo si hace falta, es fácil encontrar la ruta a seguir. No fue hasta que encontramos la primera sombra que nos decidimos a pararnos a comer.

Senderismo desde Arestui

En la bajada ya volvimos a adentrarnos en una zona de bosque y la verdad es que se agradeció. Aún así, enseguida que tuvimos la oportunidad nos paramos en el río para remojar los pies. Y menos mal, pues para volver al pueblo hay que subir una última cuesta que teniendo en cuenta el calor que habíamos pasado durante todo el día nos dejó fritos.

Alojamiento en Arestui

Regresamos a Arestui y llegamos al albergue donde nos íbamos a alojar sudorosos, acalorados y muertos de sed. Por suerte, la recibida que tuvimos no pudo ser mejor. Montse, la dueña del albergue, nos ofreció tanta agua como necesitamos y nos invitó a pasar a la parte trasera de la casa donde tienen un pequeño jardín con unas mesas de picnic donde corría el aire y estuvimos divinamente.

Senderismo desde Arestui

Además del buen recibimiento, el albergue de Arestui es un sitio fantástico donde alojarse si queréis pasar un fin de semana haciendo ráfting y deportes de aventura en la zona. Ya antes de llegar Montse nos había ayudado a contactar con la empresa de deportes de aventura y conseguir un buen precio y mientras estuvimos allí estuvo atenta a cualquier cosa que necesitaramos.

El albergue tiene habitaciones de diferentes tamaños y todas disponen de un baño propio que compartes con las personas de tu habitación. En nuestro caso, como éramos un grupo grande, esta fórmula nos vino perfecta. Optamos también por cenar y desayunar en el albergue y ¡este fue nuestro mayor acierto! Montse y su familia cocinan de miedo y en abundacia. En la cena pudimos probar varios platos con productos locales y de gran calidad. En el desayuno, además de pan y embutidos de la zona también pudimos provar un bizcocho casero que estaba para chuparse los dedos. Sin duda, el albergue de Arestui es nuestra casa en el Pallars Sobirà.

Pueblo de Arestui. Foto de Daniel Fornos
Pueblo de Arestui. Foto de Daniel Fornos

Comer bien en Sort

Como somos de buen comer, y aunque el día antes nos habíamos quedado muy satisfechos con la cocina de Montse en Arestui, de vuelta a casa paramos en el pueblo de Sort, en uno de nuestros restaurantes favoritos de la zona. Veníamos hambirentos después del ráfting y la verdad es que el restaurante del hostal les Collades no nos defraudó. Se trata de un sitio modesto pero con buena comida y en cantidad. Tanto si es fin de semana como si no lo es ofrecen un menú de 15 euros con bebida, pan y postre incluidos. No suelen tener la carta por escrito sino que la dueña te recita los platos que tienen en el menú. Recomendamos el trinxat, plato a base de col y patata acompañado con tocino, el entrecot y el jabalí con salsa de chocolate. Como siempre que hablamos de comida el ansia – y en este caso el hambre – nos pudieron y no nos acordamos de sacar ni una foto. Así os dejamos vía libre a la imaginación y os invitamos a que lo descubráis por vosotros mismos. ¡Buen provecho!

Publicado en A pie, Cataluña, Destinos, Pirineo y etiquetado .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *