Tres planazos en Cuenca

Aunque no nos queda precisamente cerca, hemos tenido ocasión de estar en Cuenca varias veces invitados por nuestros amigos Ana y Víctor, que han sido unos grandes anfitriones. Más allá de visitar el casco histórico y las famosas casas colgantes, con ellos hemos podido descubrir algunos rincones de la província de Cuenca que nos parecen PLANAZOS! y hoy queremos compartir algunos con vosotros.

Planazo en la naturaleza

Planazo cultural

Planazo gastronómico

Planazo en la naturaleza

La Chorreras de Cabriel

¿Aprieta el calor? ¡No os preocupéis! A poco más de una hora en coche desde la ciudad de Cuenca hay una zona de piscinas naturales y cascadas ideal para referescarse. Se trata de las Chorreras de Cabriel, un paraje natural formado por el río que lleva el mismo nombre y que está lleno de saltos de agua, cascadas y pozas donde bañarse.

El espacio natural de las Chorreras de Cabriel fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en el año 2019. Además de poderte bañar y refrescar hay rutas de senderismo por la zona. Para los más valientes, también se puede hacer barranquismo. Hay varias empresas de la zona que ofrecen esta actividad con guía.

Las Chorreras de Cabriel, al sureste de Cuenca

Este espacio natural se encuentra al sureste de la ciudad de Cuenca. Para llegar hay que ir como si fueramos a Teruel y, a medio camino, desviarnos por una carretera local que va hacia los pueblos de Cardenete y Enguídanos. El aparcamiento para acceder a las chorreras está a medio camino entre estos dos pueblos.

Planazo cultural

En nuestras visitas a Cuenca también hemos tenido ocasión de descubrir algunos rincones que nos acercan a la cultura y a la historia del lugar. En esta ocasión queremos destacar tres, que tuvimos ocasión de visitar la última vez que estuvimos en Cuenca. Se trata, por un lado del Monasterió de Uclés; y por otro, de dos sitios de ruinas romanas: Segóbriga y Noheda.

El Monasterio de Uclés

El Monasterio de Uclés está en el pueblo que lleva el mismo nombre, a unos 45 minutos de Cuenca en dirección hacia Madrid. Es un edificio modesto donde destacan las decoraciones esculpidas en la puerta principal. Según leemos, el edificio muestra una mezcla de tres estilos arquitectónicos, que en conjunto ofrecen al visitante una sensación de equilibrio y rectitud, roto solo por algunas decoraciones. En particular, nos enamoramos del claustro de treinta y seis arcos presidido por un pozo alrededor del cual se organiza todo el edificio.

Coincidió que el día que lo visitamos justamente se estaba haciendo el rodaje de una serie de época. Aunque en algunos momentos tuvimos que adaptar nuestra visita al rodaje, fue divertido ver los espacios y los personajes vestidos y decorados como seguramente estarían en la época de máximo esplendor del monasterio, allí por el siglo XVIII. La visita con la audioguia duró alrededor de una hora.

Las primeras construcciones que se hicieron donde hoy hay el Monasterio de Uclés fueron una fortificación construida durante los años de dominación musulmana. Después de la reconquista cristiana el rey la entregó a la Orden de Santiago, que la conviritio en su casa madre. En honor al Apóstol Santiago precisamente se alza la figura principal de la decoración que hay en la puerta de entrada al monasterio.

El Monasterio de Uclés fue muy dañado durante la invasión de las tropas napoleónicas, a principios del siglo XIX, y con la desamortización la Orden de Santiago lo abandonó en 1874 y se convirtió en un seminario conciliar. Durante la Guerra Civil española el monasterio también sufrió muchos daños y fue utilitzado como hospital y luego como cárcel. A partir de los años 50 volvió a funcionar como seminario y mantuvo esta función hasta 2012.

El pasado romano de Cuenca

Segóbriga

Teatro de Segóbriga
Teatro de Segóbriga

A pocos quilómetros del Monasterio de Uclés se encuentra el parque arqueológico de Segóbriga, donde se conservan los restos de una antigua urbe romana. Por la cercanía, nosotros optamos por visitarlo el mismo día que el Monasterio de Uclés.

Parece ser que su situación estratégica y la explotación minera del  lapis specularis – un mineral que en la época romana se usaba como cristal en las ventanas – fueron lo que permitió el gran desarrollo del pueblo. Actualmente se conservan y se pueden visitar – entre otros – el teatro y el enfiteatro, la necrópolis, las termas, la casa del procurador minero y otras viviendas de la ciudad.

La visita, más allá de ser una oportunidad para concer el pasado romano de la zona, también merece la pena por el paisaje y las vistas: la antigua Segóbriga estaba situada en lo alto de una colina desde donde se puede contemplar la planície de alrededor.

Vistas desde Segóbriga
Observando las vistas desde Segóbriga

Villa romana de Noheda

El planazo cultural lo cerramos con una visita a la villa romana de Noheda, que está muy cerquita de la ciudad de Cuenca (a unos 15 minutos en coche en dirección hacia Guadalajara). Se trata de la casa de una família adinerada que se instaló en la zona allí por el siglo I aC. El yacimiento ha sacado al descubierto el mosaico romano más grande y mejor conservado que se conoce del Imperio Romano. La visita es guiada y fue un plan ideal para una mañana.

En realidad el yacimiento se situa entre el siglo I aC y el VI dC y todavía está en estudio. Cuando fuimos nosotros -en octubre del 2019 – estaba excavado sobretodo la zona de la vivienda donde se ha encontrado este mosaico que realmente es espectacular. La verdad es que las explicaciones de la guía fueron muy completas y nos ayudaron mucho a comprender tanto lo que hay representado en los dibujos con teselas como el modo de vida de quienes ocuparon aquella mansión.

Detalle de un mosaico de la villa romana de Noheda
Detalle de un mosaico de la villa romana de Noheda

De hecho, este es un yacimiento relativamente nuevo ya que no se decubrió hasta los años 80 y las excavaciones empezaron en 2005 pero las visitas al público no se abrieron hasta el verano de 2019. Por lo que nos contó nuestra guía todavía queda mucho trabajo por hacer en este yacimiento ya que se cree que pueden encontrarse muchos más restos en zonas colindantes que todavía no se han excavado.

Planazo gastronómico

Trivio

El planazo gastronómico que le pone la guinda a nuestra visita a Cuenca es el restaurante Trivio, en la misma ciudad de Cuenca. Aunque los dos somos de buen comer nunca habíamos ido a un restaurante que tuviera alguna estrella Michelin. Pensábamos que sería demasiado caro y que nos encontraríamos en un ambiente estirado donde no nos sentiríamos a gusto. Pero de nuevo por recomendación de Víctor y Ana fuimos al Trivio y desmontamos todos estos mitos.

En el Trivio puedes optar por el restaurante gastronómico o por el bistró. Nosotros fuimos al restaurante y en el momento de hacer la reserva ya escoges qué tipo de menú vas a provar (y cuanto vas a pagar). Optamos por el menú Trivio, que es el intermedio de los tres que ofrecen, con nueve pasos y que nos permitió provar varios entrantes, un plato principal, uno de carne y otro de pescado y postre. Os dejamos aquí algunas fotos para que os hagáis una idea de lo bien que comimos!

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