Un día por la península de Jandía

En el tercer día de nuestro viaje por Fuerteventura nos disponemos a explorar el sur: Jandía. Se trata de una península en el suroeste de la isla ocupada pràctimante en su totalidad por el parque natural que lleva el mismo nombre.

Viendo el paisaje desértico de Fuerteventura pensabámos que tendríamos unas vistas monótonas pero en esta excursión descubrimos que no es así. El paisaje sigue siendo desértico pero a medida que descendemos nos damos cuenta que el tipo de terreno es diferente. Además las pocas zonas urbanizadas que encontramos también muestran una arquitectura diferente.

En el tramo de carretera que recorremos entre Costa Calma y Morro Jable nos rodea la arena blanca, formando unas dunas que recuerdan a las de Corralejo, en el norte de la isla. A partir de Morro Jable, la carretera deja de estar asfaltada y el paisaje vuelve a cambiar. Aunque sigue siendo desértico ahora es mucho más rocoso y montañoso. Además, la tierra se ha vuelto más oscura.

Seguimos avanzando por una pista sin desnivel. Pronto tomamos un desvío a mano derecha que empieza a subir hasta llegar al mirador de Cofete o de la Degollada Agua Oveja. Aquí no vemos ardillas, pero sí muchas cabras. De hecho, como ya os hemos contado en otros artículos sobre Fuerteventura, las cabras forman parte del modo de vida tradicional de la isla.

La verdad es que en el mirador sopla un viento muy fuerte y el día está muy nublado. Queríamos ir al faro de la punta de Jandía pero con este día no habrá buena visibilidad y lo descartamos. En su lugar nos dirigimos a la playa de Cofete. Allí, más resguardado, el viento casi ni se nota y aunque el mar está removido de vez en cuando sale un poco de sol. Así que al final, no ha estado nada mal el plan.

playa de Cofete, en la península de Jandía

La playa de Cofete

La playa de Cofete es muy larga y queda protegida por las montañas, siempre rocosas y sin vegetación, del parque natural de Jandía. Justo detrás nuestro tenemos la cima más alta de la isla: el pico de la Zarza o pico de Jandía, que tiene 807 metros sobre el nivel del mar. No lo subiremos, hoy nos quedamos en la playa. De hecho, nos hemos traído unos bocatas para poder pasar bien el día. La verdad es que en la zona no hay muchos sitios para comer -de hecho nosotros no vemos ninguno.

Desde la playa también se ve en la montaña la villa Winter. No nos acercamos pero Pedro – nuestro amfitrión- nos cuenta la historia de este lugar, aunque en realidad no tiene claro qué hay de historia y qué de leyenda. Se dice que esta casa señorial sirvió de escondite a algun alto cargo nazi huido después de la Segunda Guerra Mundial. Sea como sea, sin duda la ubicación de la casa es tan privilegiada como remota.

La playa de Sotavento de Jandía

Por la tarde, en el camino de vuelta, paramos en la playa de Sotavento de Jandía. Aquí tenemos otra buena dosis de viento. De hecho, se trata de una playa famosa para los aficionados al windsurf. Paseamos y sacamos algunas fotos pero el viento nos molesta y no tardamos en regresar al coche para tomar el camino de vuelta a casa.

Estamos a la mitad de nuestro viaje de cinco días por Fuerteventura. Después de haber visto Puerto del Rosario y Betancuria todavía nos quedan por explorar Cotillo y Corralejo, en el norte, y la isla de Lobos.

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