Montrebei a pie y en kayak

El Congost de Montrebei es un destino al alza en los últimos años y corre el riesgo de masificarse. Aún así, es una zona muy completa para practicar senderismo y deportes de aventura y no queremos dejar de recomendarlo porqué para nosotros es un lugar muy top al límite entre Cataluña y Aragón.

Se trata de un desfiladero en la sierra del Montsec formado por el río Noguera Ribagorçana. El lado este, pertenece a la província catalana de Lleida mientras que el oeste es de la aragonesa Huesca. Así pues, la ruta que os proponemos en este post va a caballo de los dos territorios.

La primera vez que visitamos el Congost de Montrebei nos limitamos a recorrer a pie la ruta que pasa por el camino excavado en la roca de la ribera catalana. Por la noche fuimos al observatorio astronómico del Montsec, donde dicen que se puede ver uno de los cielos con menos contaminación lumínica de Europa.

En nuestra segunda visita optamos por un poco más de aventura: descendimos el río en kayak, cruzando el desfiladero por abajo abajo; dormimos en el albergue de Montfalcó, a medio camino; y al día siguiente regresamos por las pasarelas del lado aragonés para cruzar finalmente el congosto y repetir el camino de la primera vez. Hacer el recorrido primero en kayak y luego a pie te permite tener una experiencia mucho más completa y ver el desfiladero desde todos los puntos de vista posibles. Eso sí, si tenéis tiempo, tampoco nos perderíamos la visita al observatorio.

Descenso en kayak por el Congost de Montrebei

La ruta en kayak por el desfiladero del Congost de Montrebei puede hacerse tanto en sentido ascendiente como descendiente pero obviamente si vas en el mismo sentido que la corriente del río es mucho más fácil. Es la opción que escogimos nosotros: salimos de la zona conocida como la Masieta, donde recogimos los kayaks que habíamos reservado previamente.

En la zona hay varias empresas que ofrecen servicio de alquiler o excursiones guiadas en kayak. Además de poder escoger si quieres ir con guia o no también puedes escoger varios recorridos de diferentes duradas. La empresa te ofrece todo el material necesario, incluido un casco, ya que se pasa por una zona estrecha entre las dos paredes del desfiladero y podría desprenderse alguna piedra.

Congost de Montrebei
Congost de Montrebei

El descenso es espectacular y poco a poco vas adentrándote en la parte más estrecha del desfiladero. Te sientes muy pequeño remando por el fondo de esta garganta que tiene unos 500 metros de profundidad. El trayecto no es muy largo – unos 8 km en total – y tuvimos suficiente con una mañana para llegar al embarcadero de Montfalcó, en la ribera opuesta de donde habíamos empezado. Eso sí, parando para hacer todas las fotos que nos apetecía y para descansar y disfrutar del paisaje.

En el embarcadero, hay unas mesas de picnic donde comimos mientras esperábamos a que nos vinieran a recoger los kayaks. La misma empresa de alquiler se encargó, además, de traernos nuestras mochilas ya que aquella tarde todavía no regresaríamos al punto de partida. El servicio de alquiler y recogida costó unos 40 euros por persona.

Desde el embarcadero se llega fácilmente al albergue de Montfalcó, donde nos alojamos aquella noche. Se trata de un alojamiento modesto pero ideal para un fin de semana entre amigos o en família. Hay habitaciones de dos hasta ocho plazas y ofrecen buena cena. ¡Ideal para recuperar fuerzas después de un día de remo!

Las pasarelas de Montfalcó

Desde el albergue de Montfalcó sale el camino que nos llevará a las pasarelas que permiten hacer el recorrido del desfiladero por el lado de Huesca. La verdad es que es impresionante caminar por unas pasarelas de madera clavadas en la roca a cientos de metros de altura. Queralt sufre un poco de vértigo y en algún punto lo pasó un poco mal – más por miedo que porqué realmente fuera peligroso- pero pudo hacer el camino sin problemas y disfrutar de las vistas especataculares que ofrece. De hecho, se agarraba tan fuerte a los cables que hacían de barandilla que al terminar le habían quedado marcas en las manos.

Más allá de la anécdota, no es un lugar peligroso pero si váis con alguien que lo pasa realmente mal con las alturas, esta no es su ruta. También puede ser complicado si lleváis mochilas muy grandes o váis con niños pequeños o animales de compañía.

Pasarelas de Montfalcó
Pasarelas de Montfalcó

Una vez terminan las pasarelas, el camino nos lleva hasta el puente colgante de Siegue. Tendremos que curzarlo para tomar el camino excavado en la roca del lado catalán del Congost de Montrebei. A partir de este punto el camino es en tierra firme -ya no encontraremos más pasarelas – aunque sigue siendo estrecho y transcurre por la parte alta del desfiladero. Para los mas miedosos hay un cable en la pared que se puede usar a modo de barandilla durante todo el recorrido.

Siguiendo este camino llegaremos al aparcamiento de la Masieta, donde habíamos dejado el coche el día anterior. Aquí termina nuestra ruta aunque si queréis complementar vuestra estada en la sierra del Montsec os recomendamos visitar el observatorio astronómico del Montsec.

Congost de Montrebei visto desde arriba
Congost de Montrebei visto desde arriba

Observatorio astronómico del Montsec

El observatorio astronómico del Montsec está en el municipio de Áger y se dedica al estudio del cielo y su divulgación. Cuenta con una zona de exposición y también con una cúpula que funciona como planetario digital però que también puede abrirse completamente y observar el cielo de forma directa.

Aunque también puede visitarse de día, recomendamos hacer la visita nocturna que es la que te permitirá realmente observar el cielo. La entrada de noche cuesta 10,5 euros y un guía te acompaña durante todo el recorrido. Sin duda, merece mucho la pena!

Publicado en A pie, Aragón, Cataluña, Destinos, España, Rutas y etiquetado .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *