El hiperviaje en ‘Una luna’

Una luna, 28 días y un hiperviaje, el gran viaje de Martín Caparrós, el viaje dentro del viaje. En lo que dura un ciclo lunar, Caparrós recorre medio mundo preguntándose porqué viajamos o, en realidad, porqué nos movemos de un lugar a otro porqué, como el mimso escribe, «un viaje siempre termina«. Caparrós viaja para entrevistar y contarnos la historias de otras personas que han dejado el lugar donde nacieron, su hogar, para no volver esperando encontrar un futuro mejor, un presente mejor, aunque no siempre lo consiguen. Estas entrevistas, que el autor explica que hace por encargo, se interclan en el libro con su propia experiencia de viaje y le permiten hablarnos de qüestiones tan distintas como la guerra, el sida, la trata de mujeres o la mutilación genital femenina. 

El viaje y la luna

El viaje es uno de los hilos conductores del libro y a través de él Caparrós cuenta como le descubre el mundo desde otra perspectiva: «Los azares son aterradores -y nada los vuelve más visibles que un buen viaje», dice. El azar ha condicionado nuestro lugar -físico y social- de nacimiento y con él nuestra fortuna en la vida. Con el viaje estas diferencias causadas por el azar se hacen más evidentes para el autor y reflexiona: «Esa es la más terrible división en clases: los que nos preocupamos por qué vamos a hacer mañana, los que se preocupan por cómo van a comer mañana». Y aún reitera en esta ida más adelante, poniéndola en boca de Kakenya, una joven masai nacida en Kenia. Caparrós la entrevista durante su paso por Pittsburg, Pennsylvania: «El futuro, dirá mucho después, es un lujo que solo las sociedades ricas pueden permitirse«.

La luna es el otro hilo conductor de estas historias aparentemente inconexas y a la vez metáfora del mundo que describe: «Lo fugaz de una luna, creciente, menguante, tornadiza: que eso que está ahí, pegado contra el cielo, no será así mañana.» Caparrós reflexiona sobre el presente cambiante y sobre qué partes de ese momento permaneceran en la memoria: «Y me pregunto si uno puede saber, en el presente, qué presente se va a convertir en un pasado considerable, significativo.»

El viaje vital

Y entre su viaje y el viaje de los protagonistas de las historias de Caparrós se cuela el propio viaje vital del autor, y de nuevo, cómo el paso del tiempo abofetea la realidad: «París ha vuelto a ser lo que siempre me es: el lugar donde ya no soy el jovencito que fui en ese lugar. A veces es insoportable. Quizás, a veces, uno debería dejar de ir a los espacios donde el tiempo te salta a la cabeza.» Y cualquiera que haya vivido un periodo de su vida en un lugar diferente donde vive ahora seguramente pueda sentirse identificado con esa reflexión.

Sin duda el París de Caparrós es mi Florencia, donde viví durante un año a los veintipocos. Y aunque al volver allí he sentido como «el tiempo me salta a la cabeza» seguramente nunca habría sido capaz de describirlo con palabras tan audaces como lo hace Caparrós, que tienen una narrativa trepidante sin tiempo apenas para las pausas y a veces hasta excesiva, con una ausencia enfermiza de comas.

Compromiso social

Caparrós reflexiona sobre el viaje, pero también sobre el azar, las classes sociales, la construcción de los recuerdos, la percepción del tiempo… Salta de un tema al otro de una forma ágil, con apariencia de caos pero a la vez sin dejar que el lector llegue a perderse. Las reflexiones de Caparrós le llevan a preguntarse porqué viajamos y cómo se viaja en la actualidad, o incluso, qué sentido tiene el viaje.

Con ‘Una luna’ he descubierto la narrativa de Caparrós y se ha convertido sin duda en un nuevo referente de crónicas viajeras comprometidas, mezcla de diario de viaje con reporterismo social, que quizás sin exagerar podría llegar a poner a la altura de Kapuscinski – con quién, por cierto, cuenta que coincidió en un momento del libro. ‘Una luna’ es sin duda el viaje en el viaje, un hiperviaje imprescindible.

Publicado en Destinos, Libros y etiquetado .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *