Corvo, un paríso verde a pie

Cuando empezamos a preparar nuestro viaje a las islas Azores encontramos opiniones muy dispares sobre la isla de Corvo, la más pequeña del archipiélago. Había quien nos decía que ni siquiera merecía la pena visitarla y también quien lo consideraba una parada imprescindible a pesar de ser la isla más alejada del archipiélago. Así, sin puntos medios. Finalmente nos decidimos por visitarla en un día, sin dormir en la isla, y sin duda fue la mejor decisión.

La isla de Corvo es realmente muy pequeña. Tiene poco más de 17 quilòmetros cuadrados y un solo núcleo de población, con menos de 500 habitantes. Se trata de una isla volcánica – como todas las islas del archipiélago de las Azores – y tiene un ámplio cráter ya inactivo
-ahora una laguna – que se puede recorrer entero a pie. De hecho, así fue como descubrimos prácticamente toda la isla: andando.

Isla de Corvo

Llegar a Corvo

A pesar de las dimensiones de la isla, tiene un aeropuerto y se puede llegar en avión gracias a los servicios de la compañía azoriana SATA. Aún así, os recomendamos llegar a la isla de Corvo en ferri desde la isla de Flores. El trayecto dura unos 40 minutos, es económico – 20 euros ida y vuelta – y, sin duda, debes aprovechar para dedicar por lo menos dos o tres días para visitar la isla de Flores, para nosotros la más espectacular de las islas Azores.

El ferri se toma en el puerto de Santa Cruz das Flores, la ciudad principal de la isla y está operado por la compañía atlanticoline. En verano hay servicios todos los días pero no es así el resto del año, así que te recomendamos que si viajas fuera de temporada mires bien qué días hay servicio para organizar tus vacaciones y asegurarte que no te vas a perder esta excursión. Viajes fuera de temporada o no, es aconsejable comprar el billete con antelación en la web de la compañía ya que los barcos son muy pequeños y además de los turistas también los usan la gente local que necesita desplazarse de una isla a otra.

Corvo Island, Açores, Portugal

Moverse por la isla de Corvo

Como ya hemos dicho, la isla de Corvo es muy pequeña y hay principalmente un lugar a visitar: el Caldeirão. Se trata del cràter del antiguo volcán que dió origen a la isla y que se encuentra a unos 700 metros de altura. Si quieres puedes subir a pie pero nosotros optamos por montarnos en un minibus que encontramos nada más salir del puerto de Corvo. Por 5 euros nos dejan en la cima y, si hubiéramos querido, con el mismo billete nos volvian a bajar. Estos autobuses no tienen horario fijo, van recogiendo clientes y cuando estan llenos, cierran las puertas y suben.

Ruta del Caldeirão

Una vez arriba te dejan 15 o 20 minutos para merodear por la zona y sacar fotos antes de volverte a bajar. En nuestro caso, avisamos al conductor para que no nos esperara y emprendimos el camino del Caldeirão, señalizado en rojo y amarillo, como todos los de la red de caminos de las Azores.

Corvo Island, Açores, Portugal

Se trata de una excursión de unos 4 quilómetros que da la vuelta al antiguo cráter rodeando la zona más honda, donde actualmente hay una laguna. Es un camino con muy poco desnivel que si vas con tranquilidad y parando a sacar fotos y a disfrutar del paisaje tardarás unas dos horas en recorrerlo. Sorprende el verde del paisaje, que de vez en cuando está punteado por algunas vacas desperdigadas y por colonias de hortensias perfectamente alineadas.

La ruta empieza en el mirador donde nos deja el bus, descendiendo hacia la laguna y tendiendo siempre hacia la derecha. Sin perdida, el camino y las marcas amarillas y rojas – a veces pintadas en postes de madera porqué no hay rocas en la zona – nos van guiando para dar la vuelta a la laguna en el sentido contrario a las agujas del reloj.

Ficha de la excursión

  • Ruta circular
  • Distancia: 4.8 km
  • Tiempo: 1.30h-2h
  • Dificultad: facil

Ruta de la Cara do Índio

La ruta del Caldeirão termina en el mismo punto donde empieza. Allí nos tocará descender un tramo por la carretera pero más allá de la incomodidad de ir por una zona asfaltada no hay demasiado peligro, puesto que hay muy pocos coches y unos márgenes muy ámplios.

Después de 15 o 20 minutos caminando encontraremos, a mano derecha, el panel que indica el inicio del camino. A partir de aquí dejamos la carretera detrás nuestro y volvemos a seguir las señales amarillas y rojas que nos van guiando por caminos entre campos, algunos limitados por muros de piedra bajos hasta llegar al límite del acantilado donde se supone que deberíamos ver la cara del índio. Nosotros no conseguimos verla aunque hay que reconocer que no pillamos muy buen día, así que es posible que quedara oculto entre las nuves.

Corvo - Cara do indio

Pero aunque no consigáis ver la cara del índio es una excursión que merece la pena hacer. Los caminos son solitarios y pasan por parajes que te hacen tener la sensación de haber llegado al fin del mundo. La proximidad del mar visto casi todo el rato desde lo alto de la isla te da continuamente una gran sensación de immensidad. A nosotros nos encantó.

Ya hacia al final de la ruta divisas la Vila do Corvo, el único pueblo de la isla. Cuando llegamos, como todavía faltaba bastante rato para la salida de nuestro ferri, seguimos caminando hasta el límite del pueblo, desde donde vimos el aeropuerto y, a lo lejos, unos molinos de viento. El pueblo también tiene un eco-museo con una tienda de recuerdos. La verdad es que es un museo muy pequeño, con una maqueta de la isla y algunas informaciones sobre su flora y su fauna.

Ficha de la excursión

  • Ruta lineal
  • Distancia: 8 km
  • Tiempo: 2h
  • Dificultad: facil

Enlazando las dos rutas tienes una excursión de medio día o quizás un poco más. Sin duda, más que asequible para hacerlas en un solo día y que aún te sobre tiempo para perderte por las callejuelas de la Vila do Corvo y tomar algo antes de subir al ferri de vuelta a la isla de Flores.

Si lo tuyo no es andar seguramente te baste con medio día para visitar el Caldeirão -subiendo en el minibus – y el pueblo. Y si no quieres ir por tu cuenta también hay empresas que te organizan excursiones de un día. Tienen su propia flota de barcos que además de trasladarte de Santa Cruz das Flores a la Vila do Corvo también te permiten disfrutar de la vista de los acantilados y la naturaleza de Corvo desde el mar, volteando la isla.

Estas empresas suelen ofrecer sus servicios en la misma isla de Flores pero eso sí, ya es otro presupesto. En nuestro caso no nos gastamos más de 25 euros por persona para visitar Corvo.

Publicado en A pie, Destinos, Islas Azores, Portugal y etiquetado , , , , .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *